Esta vez el azar se ha puesto de mi lado,
el mismo que me ha conducido hacia ti.
Me resistía a volver a sentir, me resistía a sentirme atraído.
Pero ese caprichoso azar, ha desmantelado mis planes.

Una casualidad entre muchas…
esa casualidad que ha alertado mi estado.
Mi estado ya no me pertenece,
el se encuentra en el centro de tus pupilas.

Que derroche de simpatía y de belleza,
que derroche de sutileza por tu parte.
Tu imagen permanece tatuada en mis retinas,
por más que los cierro, ella no desaparece.

Busco y busco esa razón.
Busco esa razón para mantener mi celibato,
la busco y no la encuentro,
la busco y no quiero encontrarla.

Te observo intentando archivar hasta el mas minimo detalle,
te observo y encuentro mi única razón.
Realmente has aparecido por casualidad…
ahora soy más afín a creer en las casualidades.

David Puigbó

David Puigbó

Nací en el '79 y empecé a coquetear con el mundillo de las drogas a los dieciocho años, grave error. Pero es algo que está hecho y que no puedo borrar. No tengo demasiados estudios. Siempre he buscado esa utopía llamada libertad. Trabajo en la cocina de un negocio familiar y, cuando no lo hago, escribo. Soy un bohemio que busca su lugar en la vida a través de las letras. Me he pasado tres años de mi vida en un centro de desintoxicación, en el que aprendí a reconducir mi camino apoyándome en la escritura como terapia.

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